Alemania ha logrado esta mañana sacudirse de encima los fantasmas que hace dos semanas le impidieron cubrir con éxito una subasta de bonos a largo plazo y, por extensión, ha puesto fin momentáneamente a las mejoras en la deuda de los periféricos del euro bajo presión. En las Bolsas, las declaraciones de un alto cargo del Ejecutivo alemán rebajando las expectativas de un acuerdo en la cumbre de este viernes también ha afectado a la renta variable. Así, los principales índices de referencia del Viejo Continente, moderaban las subidas a media mañana, pero esto no les impedía disponerse para la que puede ser, con la excepción del pasado jueves, su octava jornada consecutiva en verde.
La noticia en otros webs
Los inversores tienen la vista puesta en el BCE, del que se espera algún tipo de movimiento adicional contra la crisis en su reunión de mañana, y están confiados en que el acuerdo franco-alemán para reformar el Tratado permita superar los escollos que han bloqueado hasta la fecha las salidas a la crisis. Gracias a estas expectativas y pese a las advertencias de la agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's de rebajas generalizadas en la eurozona con las que empezó la semana, el selectivo bursátil español Ibex 35 frenaba su avance desde el 1,4% de la apertura al 0,66% a media sesión.
Sobre la subasta, Alemania ha colocado 4.090 millones a cinco años a un 1,1% con una demanda de 8.670 millones, lo que ha vuelto a reavivar las compras pasadas las 11.00. La alegría, sin embargo, ha vuelto a moderarse minutos después por unas declaraciones de un alto cargo del Ejecutivo de Angela Merkel que, de forma anónima ha dicho que es menos optimista ahora que hace una semana sobre la posibilidad de un acuerdo. También ha mostrado el rechazo de Berlín a una eventual coexistencia en un futuro del actual fondo de rescate, que caduca en 2013, con su sustituto, el llamado mecanismo de rescate y que a diferencia de su antecesor sí tiene carácter permanente.
En la deuda, el sobreprecio exigido a los bonos españoles a 10 años frente a los alemanes, la conocida como prima de riesgo, ha empezado el día volviendo a bajar de los 300 puntos básicos (299, unos tres menos) tal y como lleva haciendo durante las dos últimas jornadas, algo que no se había producido durante los dos últimos meses. También mejoraba en la apertura la confianza en los títulos del resto de países bajo presión como Italia (357, unos 10 menos), Francia o Austria.
Sin embargo, el regreso del apetito de los inversores por la deuda alemana, que había llegado a perder su condición de valor refugio hace dos semanas por el temor a un accidente en la eurozona -esto es, una eventual salida de uno de sus socios o, incluso, una ruptura de la Unión Monetaria-.
La alta demanda con la que ha podido cerrar con éxito la subasta ha aumentado también las compras sobre sus títulos en el mercado secundario, que es donde se intercambian los bonos secundarios una vez emitidos. Este hecho ha tirado a la baja de las rentabilidades exigidas a su deuda, lo que a su vez ha afectado negativamente a la prima de riesgo española y del resto de Estados bajo presión. A las 13.00, subía en unos nueve puntos hasta los 309. Y eso pese a que los títulos del Tesoro con vencimiento en 2021 mantenían el descenso en su interés, pero bajaban con menos intensidad que sus homólogos alemanes, de ahí el ascenso en la prima de riesgo.
Así, la prima de riesgo de Italia se mantenía estable en 368 puntos básicos. La de Francia avanzaba en seis puntos hasta los 111, la de Bélgica, por su parte, repuntaba en otros siete a 218 mientras la de Austria se situaba en 106 puntos básicos, cuatro más. En cuanto a la situación de los países ya rescatados, solo bajaba en el caso de Portugal después de que lograra rebajar los precios que paga por sus letras a tres meses en una subasta que también se ha celebrado por la mañana del 4,89% de hace un mes al 4,873%. En total, ha colocado 1.000 millones.
"Hay una generalizada corriente de opinión que apuesta por soluciones convincentes para los problemas del euro que alivien de una vez la pesada carga que soporta la deuda soberana de la zona", ha comentado a Reuters a primera hora un analista de renta variable. "Los inversores depositan muchas esperanzas en la cumbre. Esas esperanzas de que Europa consiga alcanzar un acuerdo están creciendo todavía. Harán lo que puedan para evitar los referéndum individuales en la zona, pero esa posibilidad existe y podría plantear problemas", ha añadido Keith Bowman, analista de valores de Hargreaves Lansdown.